Neo Tarot de Osho:
Carta 33: El Renacimiento / Momento a Momento


 

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 El Renacimiento / Momento a Momento 
Aún en una situación en la cual tus sentimientos están absolutamente justificados y tú sientes que estás totalmente en lo cierto aún entonces debes estar abierto a la posibilidad de algo más allá de todo lo que hayas jamás conocido. Salta fuera de la experiencia pasada dentro de una dimensión absolutamente nueva.

Cuando Buda se iluminó, lo primero que hizo fue regresar a su familia, para que pudieran ver lo que le había sucedido... es natural que él recordara a todos aquellos que había amado antes.

Pero su esposa, Yasodhara, estaba muy enojada, y eso también es natural y humano. De pronto, una noche, este hombre había escapado, ni siquiera diciéndole que se iba... Y la herida era profunda. Y te sorprenderá el hecho de que la herida no fuera porque Gautama Siddharta la hubiera dejado ése no era el problema. Ella había amado a este hombre tan tremendamente que si él hubiese querido irse al bosque para su búsqueda interior, ella se lo hubiera permitido. La herida se debió a que él no le dijo nada, no confió en ella ésa fue la herida, ¿ves la diferencia?. No era una mujer común. Esto era lo que le dolía: ¿`Porqué él no pudo creer en mí...?`

Y cuando él llegó, naturalmente, ella estaba enojada. Tuvo un arranque de ira. Le dijo: `¿Porqué no me dijiste? No te lo hubiera impedido, y tú me conoces me conoces perfectamente bien. Hemos vivido muchos años juntos. ¿Alguna vez te había impedido que hicieras algo? Te amaba tan intensa y profundamente... No me hubiera convertido en una barrera para tu búsqueda.

¿Porqué no me dijiste?`.

Se lo preguntó una y otra vez. Y luego, en su furia, llamó a su hijo. Cuando Buda se había ido, su hijo sólo tenía un mes de vida. Ahora tenía doce años y estaba constantemente preguntando: `¿Dónde está mi padre? ¿Quién es mi padre?`.

Ella llamó al niño y le dijo: `Rahul, éste es tu padre. Escapó como un cobarde. Este hombre te dio a luz a ti. Ahora pídele tu herencia`. Ella se estaba burlando, porque Buda era ahora un mendigo. ¿Qué herencia?

¿Qué tenía?...

¿Y sabes qué hizo Buda? Inició al niño en los sannyas. Le dio su platillo para mendigar y dijo: `He venido en realidad para ésto. He encontrado y quisiera también que mi hijo encontrara. Y Yasodhara, termina con esta cólera. No tiene sentido ahora, porque el hombre con el que estás enojada ya no es más. He muerto y he renacido. Puedo entender tu furia, pero el hombre que te dejó esa noche ya no es más. ¡Mírame de nuevo!`.

Aunque sus ojos estaban llenos de lágrimas, ella miró... y reconoció. Y todo su enojo desapareció. Cayó a los pies de Buda y le pidió que la iniciara, y se convirtió en su sannyasin.

El Maestro Perfecto
Vol. 2, pp. 208-210
El Libro de los Secretos
Vol. 5, pp. 197-200

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