Un recordatorio para no enredarse con fenómenos psíquicos, ataques de
felicidad suprema, milagros. No los tomes como indicaciones de que has
llegado a ninguna parte. No existe lugar alguno al cual llegar. Sólo sé como
de costumbre y goza. Se cuenta de Rinzai:
Uno de sus discípulos se hallaba hablando con el discípulo de otro Maestro
religioso, el cual dijo: `Nuestro Maestro es un hombre de milagros. Puede
hacer cualquier cosa que desees. He visto muchos milagros que ha hecho, yo
mismo he sido testigo. ¿Qué es lo grandioso acerca de tu Maestro? ¿Qué
milagros puede hacer?`
Y el discípulo de Rinzai dijo: `El mayor de los milagros que puede hacer mi
Maestro es el no hacer milagros`. Medita sobre esto: `El mayor de los milagros que puede hacer mi Maestro es
el no hacer milagros`. Cuando comienzan a suceder los poderes milagrosos,
sólo los débiles los ejercerán. El más fuerte no los ejercerá, porque sabe
que se trata de otra trampa. Nuevamente el mundo intenta tirarlo hacia
atrás.
Esta es la penúltima trampa. Si puedes evitar las energías psíquicas,
silenciosamente, como un testigo, si puedes pasar al lado de ellas sin ser
atrapado, sin que te aprisionen, sólo entonces llegarás a casa. Es un gran
engaño.
Sufis: El Pueblo del Sendero
Vol. 1, pp. 287-288 |