Lunes 31 de Diciembre, Sitges.

Esta mañana iba a la verdulería a comprar las uvas para comer esta noche con las doce campanadas según la tradición. En una esquina observo la siguiente escena:

Dos señores muy mayores, con bastón y con sus cuerpos inclinados por los años, se saludan estrechándose las manos y se dicen sonriendo: “Ojalá nos podamos volver a saludar el año que viene”.

La escena y la frase se instalaron en mí y me hicieron ver lo simple y esencial de ese saludo. No se llenaban la boca de grandes palabras, o de lugares comunes, sólo se deseaban estar con vida para volver a verse y estrechar sus manos.

Repito sus palabras: “Ojalá nos podamos volver a saludar el año que viene”.

No sabemos qué tendremos que atravesar este 2008, en salud o enfermedad, solos o acompañados, en bienestar o como podamos. El solo hecho de que estemos con vida, es motivo de alegría para saludarnos, vía e-mail, por teléfono o con un abrazo.

A disfrutar la vida, hoy!!!

Roxy