mayo 2007


Una decisión que el viajero debe tomar al visitar un país es contratar un tour o manejarse por cuenta propia. Mi opción es hacer ambas cosas, la primera vez, dejarse llevar. Cuando uno no conoce ni sabe a qué se puede enfrentar, especialmente si es una cultura desconocida con un idioma que pueda presentar dificultades de comunicación, es mejor ponerse en manos de expertos. Cuando la cultura es razonablemente conocida, es fácil comunicarse, existen guías de viajes de calidad y se dispone de tiempo, ir por cuenta propia es mejor, o también la segunda vez que uno visita un lugar al cual ya se ha ido y se pretende visitar al ritmo propio ciertos lugares específicos. (más…)

Estaba ayer andando en bicicleta por los senderos en los cerros vecinos al pueblo cuando pasé por un tramo donde estaban apiladas las ramas de los árboles que habían cortado hace algo más de un mes para formar un cortafuego en esa zona densamente boscosa. El caso es que la idea del cortafuego es magnífica, pero haberse olvidado las ramas al costado del camino, a lo largo de unos 50 metros y un metro de profundidad, contrarrestra cualquier beneficio del esfuerzo hecho. Ahora, esas ramas, secas por el sol y apiladas en un mismo lugar, listas para arder al menor descuido, son un peligro mayor que en su estado original, como árboles verdes y dispersos. (más…)