Hace poco recorrimos los Pirineos de un extremo (el nuestro) al otro por ambos lados, el francés y el español. Una forma rápida de saber si estás del lado francés o el español es si hay o no McDonald’s.

Con toda su alta cocina y demás, a lo largo de todo el camino por rutas secundarias, en las afueras de cada pueblo más o menos importante había un McDonald’s. Y no estamos hablando de lugares de gran afluencia de turismo foráneo, estos lugares eran para los franceses.

En España se encuentran McDonald’s, usualmente en lugares como las Ramblas de Barcelona donde hay gran afluencia de turistas. Fuera de esos, muy pocos.

Una posible razón para ello es que aquí se tapea en cualquier lado. A fin de cuentas, un McDonald’s es un lugar de comida rápida, y más de una vez andas corto de tiempo y necesitas exactamente eso, una comida rápida. Aquí la tienes en cualquier lado, como en Italia también te puedes comer una porción de pizza o una focaccia en innumerables lugares. En Francia, con su cultura de la alta cocina, esto falta. Comer es una cosa seria y no hay alternativas nativas a esta cultura alimenticia, de allí que hayan adoptado una solución foránea.

Hablando de comidas rápidas, un cavernícola con una tortuga bajo el brazo le dice a otro, ‘Yo no puedo comer comida rápida’.