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Dom 28 May 2006 |
Ahora la ‘economía de hidrógeno’ se está poniendo de moda. Lamentablemente, no existe ningún yacimiento de hidrógeno. Si bien es el elemento químico más abundante del universo, siempre está asociado a algún otro elemento como el oxígeno para formar agua, y no es fácil separarlo. La forma más fácil de hacerlo es mediante electricidad que, claro está, habrá que haber generado por otros medios. Si tuviéramos electricidad entonces, por qué no la distribuimos directamente y la consumimos en autos, camiones y buses eléctricos, cocinas y calefacción eléctrica y, en general, lo usamos en todo aquello en que actualmente usamos gas o petróleo?
No todo funciona tan bien con electricidad. No me imagino que nunca se llegue a hacer un avión de pasajeros a batería y mucho menos uno que arrastre un cable tras de sí. Estos usos puntuales, sin embargo, no justifican ver al hidrógeno como la solución al problema del petróleo.
Se pueden enumerar algunos otros pocos casos donde se justifica el consumo de hidrógeno, no muchos. También existen casos donde la generación de hidrógeno es más práctica que otras alternativas.
Nadie desconoce la fuerza del mar (salvo que haya nacido en medio de la estepa rusa o el desierto de Gobi). Existen varios mecanismos para obtener esa energía tanto de las olas, las mareas, las corrientes o el viento, sin embargo, el problema es que la mayoría de ellas arruinan las costas. Si bien la energía del mar es mucha, está muy dispersa, cualquier esquema para extraerla requiere instalaciones enormes que ocupan kilómetros de costas, impidiendo su uso. Salvo, claro está que esto se haga en alta mar, lejos de la vista de la gente. Aquí es donde el hidrógeno es útil, sería muy difícil tender un cable desde las plataformas de conversión de energía a los puntos de consumo. Un barco podría usar hidrógeno para almacenar de una manera fácilmente transportable la energía extraída del movimiento del mar.
Estos barcos o, más bien, plataformas estarían formadas por una serie de barcazas unidas entre si mediante articulaciones que les permitieran moverse con las olas. Pistones oleo-hidráulicos entre las plataformas estarían constantemente movidos por este movimiento entre las plataformas y actuarían como ‘infladores’ de bicicleta, bombeando fluido hidráulico hacia motores hidráulicos (turbinas) que moverían generadores eléctricos.
La superficie de estas plataformas, que no tendrían mucho otro uso, podrían estar cubiertas de celdas fotoeléctricas o helióstatos, esto es, espejos que seguirían el movimiento del sol para concentrar sus rayos en un tanque que haría de caldera, cuyo vapor también ayudaría a generar electricidad.
Como tampoco falta el viento, cada plataforma podría tener también un generador eólico, un molino de viento moviendo un generador eléctrico.
Si la plataforma estuviera anclada, podría también aprovechar las corrientes marinas. En definitiva, una vez establecida la plataforma armada a partir de barcazas, es cuestión de seguir sumando mecanismos para extraer toda la energía disponible en la zona. Según dónde se estacionara la plataforma, se la proveería de las proporciones adecuadas de generadores eólicos, de mareas, de olas o lo que hubiera disponible.
Las plataformas contendrían las cubas electrolíticas que separarían el hidrógeno del oxígeno, almacenando el primero en tanques dentro mismo de las plataformas, liberando el oxígeno a la atmósfera pues no tiene valor comercial significativo.
La ventaja del hidrógeno en este caso es que es una forma altamente concentrada de almacenar energía. Sería difícil poder transportar energía eléctrica desde una plataforma de esta naturaleza a la costa. Usando hidrógeno como mecanismo de almacenamiento, se podría acumular hidrógeno en la plataforma y llegado a cierto punto, un buque cisterna la visitaría, cargando el hidrógeno generado, para venderlo en el puerto más cercano o donde se pudiera lograr el mejor precio.
Junio 9th, 2006 a 2:56
En realidad, la forma más fácil de generar hidrógeno actualmente es extraerlo de hidrocarburos como la nafta. Por eso los esquemas actuales de estaciones de servicio de hidrógeno no son más ecológicas que las comunes.
Julio 12th, 2006 a 18:04
Respecto a los combustibles necesarios para ser utilizados por motores a explosión, ya hace muchos años se está estudiando la forma de descomponer el agua de forma económica y rápida para así obtener el elemento explosivo que reemplace a la nafta.
Este al realizar la explosión no desprende gases tóxicos sino que por el contrario, produce el elemento vital para la subsitencia: AGUA.
Creo que ya se deben haber logrado importantes adelantos, pero todavía no son económicos ni prácticos.
Aquí en Argentina ya se está fabricando un combustible de SOJA que reemplaza perfectamente al “gasoil” y tiene la ventaja, de ser necesario, que se puede complementar con otras oleaginosas si por algún motivo escaseara la soja, además de ser menos contaminante que el hidrocarburo.
Julio 12th, 2006 a 23:10
Estimado Alberto
No desconozco la existencia de otros tipos de combustibles, en Sao Paulo los taxis huelen que parece que el conductor fuera borracho y es que queman alconafta. En EEUU, en junio han comenzado a reemplazar un aditivo oxigenador de la nafta para reducir la emisión de CO2 por etanol (o sea, alcohol) pero hecho de maíz en lugar de caña de azúcar como en algún momento también se intentara en Tucumán. En Europa el BioDiesel está en todos lados.
El tema de mi nota no era el combustible en si sino la existencia de estas barcazas como grandes islas flotando por allí, por eso se encuadra en el tema de Mega-ingeniería, o sea, grandes construcciones.
Saludos
Satyam
Septiembre 19th, 2006 a 10:10
Acabo de leer una noticia, la renombrada universidad MIT está estudiando poner turbinas en barcazas ancladas al fondo, lejos de la vista de la costa, conectadas con cables submarinos. La noticia, en inglés: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2006-09/miot-md091806.php.